Inspirado en las delicadas flores que anuncian nuevos ciclos, el pendiente Azahar celebra la ligereza de la primavera y la frescura de los nuevos comienzos.
Elaborado en plata con baño de rodio o de oro de 10 micras, su diseño orgánico evoca el florecimiento constante de la naturaleza. Con un tamaño aproximado de 38 mm, sigue los movimientos de quien lo luce, aportando gracia, elegancia y poesía a cada gesto.
Símbolos y significado:
Una joya hecha para florecer cada día, con belleza, alma e intención.