Elaborado en oro amarillo de 18 quilates, el pendiente Fuego irradia energía y elegancia. El ópalo de fuego natural, en talla lágrima, revela tonos cálidos y vibrantes que parecen bailar con la luz, mientras que los diamantes (con un total de 0,09 ct) aportan un brillo sutil y refinado.
Con 4 cm de largo, esta joya combina ligereza y presencia en un diseño que realza el movimiento y el contraste entre el oro y el fuego de la piedra.
Un pendiente que encarna la valentía, la calidez y la sofisticación, perfecto para iluminar ocasiones especiales o realzar la vida cotidiana con un toque de intensidad.